Clínia de Periodòncia i Cirurgia d'Implants. Dra. Jorgina Estany

Halitosis

El mal aliento o halitosis es un olor muy desagradable que sale de la cavidad bucal y que, en la mayoría de los casos, se debe a la fermentación de proteínas y restos de alimentos en la misma boca.

El tratamiento básico para evitar la halitosis es la mejora de la higiene oral y la eliminación de las zonas de retención: caries, bolsas gingivales, etc.

En nuestra consulta le ofrecemos el tratamiento más adecuado para no sufrir esta disfunción tan desagradable.

ETIOLOGÍA
Las bacterias orales fermentan las proteínas procedentes de restos de alimentos, células muertas, saliva o sangre y liberan compuestos sulfurosos volátiles (CSV). Los CSV, al volatilizarse salen con el aire que expulsamos y causan el mal olor.

No todo el mundo sufre este problema, ya que la flora oral varía en cada persona y sólo algunas bacterias producen estos compuestos sulfurosos.

La fermentación de las proteínas se produce principalmente en la parte posterior de la lengua, donde las bacterias se esconden entre sus vellosidades, alrededor de los dientes, en las cavidades de las caries, en las muelas del juicio, debajo de las prótesis o bien en las bolsas gingivales producidas como consecuencia de la enfermedad periodontal.

A parte de la fermentación, otros orígenes menos frecuentes del mal aliento son la infección por anginas, el caseum de las amígdalas, el tabaco, la ingesta de bebidas alcohólicas o alimentos fuertes (quesos, ajo, cebolla, etc.), los ácidos en pacientes con regurgitación debida a una hernia hiatal, vómitos, problemas hepáticos o renales, etc.

Otro factor que favorece la halitosis es la sequedad bucal, ya que una de las funciones de la saliva es la retención de los CSV. Así, por ejemplo, el mal aliento que nos notamos al levantarnos por la mañana se debe a que durante la noche la salivación disminuye considerablemente.

Por último, cabe destacar que los CSV son tóxicos para las encías y provocan la inflamación gingival y favorece la aparición de bolsas y enfermedad periodontal.   

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
El mejor tratamiento y el más sencillo para evitar la halitosis es la mejora de la higiene oral y el aumento de la salivación.

En la higiene oral, se debe cepillar con cuidado la lengua y limpiar bien los dientes y/o las prótesis.

  • La parte posterior de la lengua debemos cepillarla a fondo con el raspador lingual o el cepillo de dientes, yendo de atrás hacia delante y haciendo la parte superior y lateral de la lengua varias veces. Por la noche es más fácil hacerlo, ya que se producen menos náuseas.
  • Las superficies dentales deben cepillarse con mucho cuidado y usando el hilo de seda dental o bien los cepillos interproximales y/o los aparatos de agua a presión.
  • Si la prótesis es  móvil, debemos quitarla para limpiarla bien después de cada ingesta. Si es fija, debemos limpiarla como los dientes.

Para aumentar la salivación es recomendable el uso de chicles, enjuagarse, beber agua, o bien realizar pequeñas ingestas de alimentos frecuentemente.

La consulta al dentista permite hacer un estudio minucioso de cada caso para hallar las causas de la halitosis y, entonces, buscar el tratamiento más adecuado. Así, por ejemplo, se puede necesitar solucionar algunas caries, extraer las muelas del juicio en caso de que retengan comida, corregir las prótesis de difícil higiene o bien realizar un tratamiento periodontal para eliminar la inflamación y las bolsas gingivales.

 

  • Raspall interdental
  • Fil de seda
  • Raspador lingual
  • OralChroma
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